Marca un objetivo por turno
Al principio, turnos constantes de 300–500 puntos suelen ser más útiles que perseguir una jugada espectacular. Asume más riesgo si te quedas atrás.
Guía estratégica
TUTTO depende sobre todo de la suerte, pero tus decisiones importan. Estos consejos ayudan a elegir cuándo parar, volver a tirar o aceptar un riesgo razonable.
Al principio, turnos constantes de 300–500 puntos suelen ser más útiles que perseguir una jugada espectacular. Asume más riesgo si te quedas atrás.
Cuantos más dados tengas, más formas suele haber de puntuar. Con uno o dos dados, una tirada nula se convierte en una amenaza mucho más directa.
Puntuar con los seis dados permite seguir con seis nuevos, pero sigue siendo una apuesta. Compara los puntos acumulados con tu posición antes de continuar.
Las cartas Bonus y ×2 premian un TUTTO logrado y pueden justificar más riesgo. Una carta Stop termina el turno al instante. Lee primero la carta.
Quien va primero puede proteger su ventaja con turnos tranquilos. Quien está muy atrás quizá necesite decisiones más arriesgadas. La misma tirada no vale igual para todos.
Asegúrate de si todos reciben otro turno al alcanzar el objetivo. Cerca del final, vigila la meta y a quienes te persiguen; cruzar la línea no siempre basta.
Decidid las reglas opcionales antes de la primera tirada. Las reformas constitucionales a mitad de partida suelen favorecer misteriosamente a quien pierde.
Guarda los puntos con decisión, registra cada puntuación enseguida y resuelve las cartas antes de la siguiente tirada. Así evitas la arqueología de puntuaciones.